6.26.2008

FM: decadencia y caída

Para aquellos que crecimos con las antenas viradas hacia el norte, sobre todo en los efusivos ochenta, rastreando las amplitudes y frecuencias moduladas de la radio, la audición ha terminado. El rock clásico ha ido envejeciendo con nosotros. Cuestión de tiempo, como caducaron los oldies goldies y ahora la música alternativa, que se ha disuelto en monotonías y loops cada vez más previsibles.

Las pocas emisoras norteamericanas de oldies que sobreviven se han instalado en las regiones menos populosas, donde no queda otro remedio que acatar lo que dictan las viejas generaciones, empeñadas en asociar melopeas con vivencias. Las grandes ciudades se han ido deshaciendo de la música inconveniente de los setenta y ochenta, cargadas de letras barrocas, melodías enrevesadas, solos de una guitarra líder que ya les resulta anacrónica. Para las congestiones de tráfico, mejor un rítmico palpitar que las distracciones que emanan del virtuosismo.

Es nuestra música, que hoy se pudiera confundir con los mejores momentos del pop y del funk. Sólo nosotros sabemos las diferencias. Cuánto de disco hay en Steely Dan y cuánto de rock en Prince, qué sensiblería encierran ciertas digresiones de Eagles y cuánta epicidad en el aire juguetón de Electric Light Orchestra. Por mucho que expliquemos, no lo van a entender: todo les viene siendo lo mismo a estas alturas.

La música de fines de siglo, que se engendró en el cansancio del metal y en la especialización del punk, fue grunge y fue garage band y bubblegum reciclado, rock alternativo como sombrilla de cada una de esas modalidades, y se hizo aliada del rap para poder sobrevivir en la urbe postmoderna. Con el auge de la grabación digital y sus posibilidades, no son de extrañar los collages y mixturas que llegan incluso a interactuar con el “sonido sesenta”. Es la circunferencia que se completa, el retorno de la fórmula que hubo de prevalecer entonces, pero hoy sólo como referente. Los ecos de aquella brillantez a lo Monkees se escuchan hoy en Green Day, traducidos a un mensaje más contemporáneo y casi siempre cínico. Por supuesto, disfrazado con los acordes enérgicos que esconden la tesitura de siempre.

La radio ha tenido que reflejar esa evolución: del rock que llamamos clásico a este híbrido que pudiera tildarse de rock post alternativo. Siguen desapareciendo a ritmo vertiginoso las emisoras locales que dependían de audiencias tradicionalistas. Se acude entonces a la fórmula de una programación ecléctica, que rescata el New Wave y lo enfila con las tendencias rítmicas de los noventa y el nuevo siglo. Se enfatiza en lo actual y se matiza con el pasado reciente. Los cubanos ya sabemos de este tipo de emisoras, que no se especializan en un género determinado, sino que transmiten una variedad que no responde a ningún interés en específico.

Es el último grito de la usanza. Pese a que la idea no despertó inmediata simpatía, se ha ido imponiendo en las grandes ciudades del Norte. Mientras tanto, la radio que conocíamos hasta hace poco sobrevive como caricatura. Ahora le dan el nombre de "Classic Hits": una veintena de compactos, repetidos hasta la idiotez, conforman la fonoteca de estas pobres estaciones. De aquella FM que preferíamos como único fondo posible, con la que buscábamos convivir y distraernos del sonsonete, se ha firmado hace tiempo el certificado de defunción. Nos corresponde ahora afiliarnos al banco supremo, la XM, pagar una cuota mensual por seguir aferrados a un fantasma; o mejor, comenzar nuestra propia colección y contribuir así a la salvación de la industria discográfica.

Aparentemente, serán nuestros hijos quienes se ocupen de renunciar por completo a la dependencia del compacto y a las programaciones dictadas por otros; y conviertan la afición por la música en el proceso de archivarla en files, sin las usuales concatenaciones, sin filiación a un álbum, sin corporeidad que la contenga. Y eso será sólo el comienzo de un proceso aleatorio que conducirá al crisol de mañana: el fárrago supremo.


13 comentarios:

Jorge Salcedo dijo...

Guajiro, cómprate un iFárrago. Si puedes, el iFárrago supremo. And don't look back…!

Manuel Sosa dijo...

No, yo prefiero cooperar con las disqueras. Al menos puedo vanagloriarme de tener mAs CD's que cualquier emisora.

Cualquier dia hasta me compro un Kenny G, como "performance".

Maite dijo...

Hola Manuel, en la nueva foto eres un rockero, a ver cuando pones un video con tu grupo. Muy bien el cambio gràfico, aunque a mí el chirriante y luminoso amarillo me gustaba, pero los cambios siempre son buenos. No sé cómo sobreviven las discogràficas, debe ser por los precios tan altos, aquí en Francia, Sarkozy està decidido a terminar con el piratage...mais, creo es casi imposible el control total, saludos...

Manuel Sosa dijo...

Un rockero de canal educativo, peut-etre. Casi que borrOn y cuenta nueva con esos colores, no? Un saludo para ti, Mayte.

Joaquín Estrada-Montalván dijo...

Sosa, me hiciste recordar los tiempos de antena "yagui" criolla, buster criollo, y el buen selena, y los partes del tiempo , hoy esta bueno el tiempo pa la fm,

saludos

Manuel Sosa dijo...

Bueno, yo todavía dependo un tanto de ella. Gracias.

machetico dijo...

Yo tengo dos estaciones soldadas al dial de mi radio de albañil, que compré en Don Pipo (así le dice mi exvecino Guillermo Azuquita a The Home Depot): 105.9 FM (rocanrol viejo) y 93.1 FM (rocanrol menos viejo), ambas de Miami. Sigo exactamente igual que hace treinticinco años, en Santos Suárez. Bonito tema, Sosa.

Joaquín Estrada-Montalván dijo...

en South Bend (IN) se cumple lo que dice Sosa, y ponen rock del "bueno" todo el tiempo

saludos

Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Muchas gracias por este comentario. Aqui en los Estados Unidos no escucho la radio; pero muy interesante el hecho de que determinadas formas musicales influyan o alteren la estructura de los programas radiales. Chapeau!

Bauta dijo...

Jaja Sosa..Yo estoy igual que el machete, encasquillado en dos también. Aquí en NYC son la 104.3 Classic Rock y la 92.3 K Rock.
Sirius Satellite Radio emite magnificas estaciones, pero como que desde que me mude para Manhattan nada mas que uso la moto, he tenido que prescindir de la musiquita, no sea que me parta un tarro en la bobera.
Ah!..By the way..Una costumbre común entre mi esposa y yo para indagar acerca del estado de tiempo por las mañanas es ”Babe, mira a ver como está la FM”..Nublado = FM mala, Sol y cielo despejado = FM en el verde! (Por lo del indicador de señal de los viejos Selenas)
Saludos!

Anónimo dijo...

Eso definitivamente, no lo escribiste tu Sosa.

Anónimo dijo...

Atiendan acá, blogueros, anónimos y Manuel: yo soy una anónima que tuve que guapear arduamente para que Juan Antonio García hiciera esa presentación (ver entradas de marzo, please), y creo que a veces se es injusto con el negrito. Es un discurso hecho con buena voluntad, en un momento que pensar siquiera dentro de la isla es harto difícil. Quizás es aburrido para quien no conoce el dime que te diré misceláneo que subyace tras la cara visible de la discusión hecha vial mail. Los jodidos que estamos acá, y tratamos de pensar, nos esforzamos por ser ciudadanos correctos y ejemplares, para que otros se pregunten cómo se puede no estar de acuerdo y vivir, y reflexionen acerca del civismo. Claro, esta metatranca a lo Vaclac Hável me la hizo entender una oblata amiga mía que en los noventa trabajaba en el polo científico habanero, y me decía: Nadie me puede botar de mi trabajo, y me tienen que aguantar el catolicismo y el ejemplo moral, y hasta pensar en el asunto, lo cual es más dañino que hacer propaganda política directa en ocasiones... Vaya, y perdonen la mierda a deshora...

Anónimo dijo...

You are sooo sexy!! If you are over 5'11" (and I mean in height!)and weight less than 200, you are the man of my dreams. Grrrr!

An male admirer