
El escritor cubano Ángel Santiesteban ha sido agredido en la calle por dos esbirros castristas. No podrán decir que se trató de un hecho casual, ni provocado por él mismo. Los agresores le aconsejaron que “no le convenía hacerse el contrarrevolucionario” e intentaron arrebatarle unos papeles que llevaba consigo. Usaron una navaja y un tubo, y consiguieron fracturarle un brazo, ocasionándole otras heridas.
¿Por qué no nos sorprende que sigan ocurriendo estas cosas? ¿Por qué no nos sorprende la impunidad de estos personajes?
La tertulia insular nunca ha dejado de señalar que tales ataques son desvíos pasajeros, errores y malentendidos. Los culpables terminan siendo subalternos de alguien que nada sabía. Los escritores del séquito siempre encuentran una justificación, si se les pregunta, para interpretar los desmanes de la policía política. Habrá quien acuse al propio Santiesteban de propiciar la agresión, por meterse a “mercenario”.
No puedo olvidar el verano de 1990, cuando un grupo de colaboradores policiales nos atacó, sin motivo aparente, a la salida de una sesión del Taller Experimental que realizábamos en Sancti Spiritus. Buscaban provocarnos, hacernos sentir que en aquel medio no había lugar para reuniones sospechosas. A partir de aquella noche tuve la precaución de cargar siempre con un pomo de ácido, un arma inusual y eficiente, por si volvía a tropezarme con aquellos miserables. Y uso el ejemplo propio, pero sabemos de los casos de Jorge Luis Arzola, encerrado y golpeado en Jatibonico, y la famosa paliza que le propinaran a un grupo de escritores en Matanzas, incluyendo a Carilda Oliver Labra.
El tintineo de la palabra “mercenario” sigue siendo grato a ciertos oídos. Pero no debe olvidarse que las palabras redefinen a quienes no sopesan su sentido ulterior. Les llenan la boca, las escupen ¡y las trazan sobre un papel! Estas son las noticias que nos llegan, y todo es dentellada, pateadura y alarido. Este es el país que nos queda, jaurías que custodian las ruinas, escritores idílicos que se apartan a tiempo, para evitar las salpicaduras de sangre.
¿Por qué no nos sorprende que sigan ocurriendo estas cosas? ¿Por qué no nos sorprende la impunidad de estos personajes?
La tertulia insular nunca ha dejado de señalar que tales ataques son desvíos pasajeros, errores y malentendidos. Los culpables terminan siendo subalternos de alguien que nada sabía. Los escritores del séquito siempre encuentran una justificación, si se les pregunta, para interpretar los desmanes de la policía política. Habrá quien acuse al propio Santiesteban de propiciar la agresión, por meterse a “mercenario”.
No puedo olvidar el verano de 1990, cuando un grupo de colaboradores policiales nos atacó, sin motivo aparente, a la salida de una sesión del Taller Experimental que realizábamos en Sancti Spiritus. Buscaban provocarnos, hacernos sentir que en aquel medio no había lugar para reuniones sospechosas. A partir de aquella noche tuve la precaución de cargar siempre con un pomo de ácido, un arma inusual y eficiente, por si volvía a tropezarme con aquellos miserables. Y uso el ejemplo propio, pero sabemos de los casos de Jorge Luis Arzola, encerrado y golpeado en Jatibonico, y la famosa paliza que le propinaran a un grupo de escritores en Matanzas, incluyendo a Carilda Oliver Labra.
El tintineo de la palabra “mercenario” sigue siendo grato a ciertos oídos. Pero no debe olvidarse que las palabras redefinen a quienes no sopesan su sentido ulterior. Les llenan la boca, las escupen ¡y las trazan sobre un papel! Estas son las noticias que nos llegan, y todo es dentellada, pateadura y alarido. Este es el país que nos queda, jaurías que custodian las ruinas, escritores idílicos que se apartan a tiempo, para evitar las salpicaduras de sangre.
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6 comentarios:
¿No oyes ladrar los perros?
Y aqui tampoco les importa, pues andan cazandose los unos a los otros.
¿No dicen por ahi que estan cambiando el lenguaje?
A ese contrarevolucionario de ángel lo vamos a acusar de amellar con su pellejo la navaja proletaria del revolucionario y aún más: de propinarle a traición un brazazo al heroico tubo del indefenso combatiente.
sp
¿Qué quiso decir?
Blog de la escritora Zoé Valdés, y ELLA ACLARA QUE ESTA ENTRADA SI ES DE ELLA MISMA, JAJAJAJJAJAJAJJA EL RIDICULO MATA?
Dos visiones del 20 de mayo por mí misma.
2009 Mayo 20 by Zoé Valdés en ella misma!!!!!
CUBA, ESPAÑA Y ESTADOS UNIDOS, LA SODOMIZACIÓN ETERNA.
De Cuba a Miami, y a la calle ocho. De la calle ocho hasta aqui. dALe.
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