La alegoría que defiende su propia credibilidad con más gracia y altivez es aquella que trae los efectos de un estado carnal bajo el sentido de transición que posee esa danza inmóvil: el árbol. Blake, el rebelde par excellence, desde el ribazo opuesto a su primer estado, la candidez simulada, se ocupaba de exaltar distinciones en tipologías. Así creó otro actor: el Énfasis. Al trasladar un modesto ejemplo, la barrera idiomática ha distorsionado poco al original: se pierden la vestimenta metálica y sus basamentos, pero tenemos un desnudo de líneas salvajes. ¡Cuánta exuberancia conceptual en tan poco espacio!, exclamaría el inefable doctor Bronowski, mi alienista de turno. Por ello, cuando el lector deje de sonreír cual morón pretencioso, podrá alumbrarse con un lampo cervuno. Leyendo esta pieza:
Lo abstracto humano
La Piedad cesaría si no hubiésemos despojado a alguien; y la Clemencia se borraría si todos fuesen saciados de regocijo, como nosotros.
Y la aprensión mutua ofrece paz, hasta que el amor egoísta acrece. Entonces la Crueldad teje su lazo, y extiende cebos con arte.
Aquel se ha sentado con temor reverencial, y riega el suelo con sus lágrimas. Entonces la Humildad aprisiona la raíz que creció bajo sus talones.
Con presteza se despliega la sombra mortecina del Misterio sobre su cabeza, y el Gusano y la Mosca de él se nutren.
Y carga pues la fruta de la Vanidad, lustrosa y dulce al paladar; y el Ave Negra ha plantado nido en su sombra más segura.
Los Dioses de la tierra y el mar buscaron este Árbol en la Naturaleza, pero todo en vano: Pues allí en la Mente Humana, allí es donde existe.
(William Blake)
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6 comentarios:
AL volver de distante rivera
con el alma enlutada y sombria,
etc, etc...
it's a tough business, bro, and i appreciate you hanging in there. you got da substance, you will prevail...
THE GARDEN OF LOVE
a poem by William Blake
I laid me down upon a bank,
Where Love lay sleeping;
I heard among the rushes dank
Weeping, weeping.
Then I went to the heath and the wild,
To the thistles and thorns of the waste;
And they told me how they were beguiled,
Driven out, and compelled to the chaste.
I went to the Garden of Love,
And saw what I never had seen;
A Chapel was built in the midst,
Where I used to play on the green.
And the gates of this Chapel were shut
And "Thou shalt not," writ over the door;
So I turned to the Garden of Love
That so many sweet flowers bore.
And I saw it was filled with graves,
And tombstones where flowers should be;
And priests in black gowns were walking their rounds,
And binding with briars my joys and desires.
AL arbol de las miserias que llevamos en la mente -segun Blake- hay que darle luz.
la luz brother y no otra cosa
Los muros mentales son los más dificiles de derribar.
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