Norteamérica es lugar fértil para la aparición de visionarios territoriales. Casi siempre son profetas que han descubierto maneras diferentes, inusuales de leer la Biblia, y logran convertir y agrupar un número significativo de fieles. Su perspectiva limitada, y la competencia férrea de muchos otros elegidos, les impiden proyectarse en un radio más amplio, y por ello sus actividades y doxología se manifiestan como microrelato pintoresco. Como ninguna religión les satisface, abren una sucursal propia; y si notan escasez de herederos, pues ellos mismos se proclaman nuevos Mesías.
El caso de Terry Jones, del Dove World Outreach Center, es más simple. Es un pastor de iglesia que ha logrado meterse en las noticieros por su “Día de Quemar Coranes”, lo cual ha enfurecido a esos mismos que gustan de quemar otras cosas, sobre todo banderas norteamericanas y neumáticos de caucho. La mentalidad del reverendo Jones no es muy complicada, pues se basa en la tradición evangélica del sur, sazonada con patriotismo elemental y enfrentamiento a la obra del Diablo: el islamismo, la homosexualidad, la vida liberal. Quizás hasta el vegetarianismo. Su peculiar manera de enfrentarse a la doctrina musulmana, a través de frases en camisetas y carteles, y ahora la pira, constituyen su trademark ideológico.
Como siempre, los libros polémicos o peligrosos terminan recibiendo la ira de las masas y de quienes las enfilan. Entre los grandes biblioclastas de la historia, recordamos a Qin Shi Huang, a Diocleciano, a Savonarola, a los nazis y a los comunistas. La variante castrista, casi en secreto, era convertirlos en pulpa.
De esta quema programada para el 11 de septiembre podríamos sacar algo positivo: una vez más la libertad de expresión será puesta a prueba, y discutida con énfasis. Quien quiera expresar su estupidez e intolerancia prendiendo un fósforo y quemando pliegos, debe estar en su derecho de hacerlo, sin temor a represalias. Es posible que también resulte un espectáculo entretenido, como todo ritual orgiástico o eclesiástico.
Si lo que se pretende es irritar a los musulmanes, se entiende que existen muchas maneras de hacerlo. Por ejemplo: editar el Corán en forma de rollo sanitario. O mejor aún: hacer una tirada multimillonaria de su traducción al Spanglish.
Pero la ofensa mayor es otra, y aplicable a cualquier libro humano o divino: leer el periódico.
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9 comentarios:
Muy bien dicho. La libertad de expresion debe ser respetada.
Tambien se pueden usar las paginas de Coran para envolver masitas de puerco.
No hay quien evite que los islamistas se quejen de esto, de todoy por todo. No se les impidió desfilar por Londres con pancartas amenazando al "podrido occidente con nuclearizarnos".
Y por cada hermana afrenta afrentan y violan a 7, no porque el Coran lo diga, sino que de facto lo hacen, como de facto matan, igualito que nosotrosde facto nos masturbamos, usamos condones y del sexo no por tener hijos.
La religion dice una cosa y los mal practicantes hacen otra.
Ahora bien: sí que hay quien pudiera impedir la libertad de ese Terry Jones,¡pero no debería!
Que se aguanten.
Ya anunciaron que no habra incendio, todavia...
Sugiero escuchar J.S. Bach Brandenburg Concerto No. 2 in F major, comenzando con el primer movimiento porque este teque-teque recien comienza, y asi
sucesivamente; continuar con el resto de los movimientos, tratando de mantener el Espiritu en alto.
O mas ligeros aun; escuchar: El Cuarto de Tula, o Los Bomberos Llegaron Ya.
Y ahora en serio; por que no pueden aceptar tokens con versos biblicos o Biblias?; pero -no encuentran nada unetico en recibir
las vidas de nuestros muchachos y muchachas para que los defiendan de sus propios enemigos, los cuales no han podido controlar con la practica de sus creencias?
Me parece muy hipocrita de parte de los "pobres".
La Tulibamba
Bueno, al fin el viejo no hizo nada. ;[
Hombre a to
http://www.youtube.com/watch?v=1Wojg8PFhN0&feature=related
No se va a quemar nada. Los siete millones de islamicos norteamericanos seguiran erigiendo mezquitas , asi como godos, visigodos, hunos y demas gentuza hicieron polvo al gran imperio romano, ellos meteran su sharia o como diablos se llame en Occidente. No quisiera morirme sin antes ver ahorcados a millones de occidentales progres, tan dados al alcohol, la pastica blanca, los adulterios, fornicaciones, playas nudistas, libertad de prensa, mujeres que casi les arrebatan las presidencias a sus esposos, cuanto me encantaria que comenzaran por Espana, tan llena de comunistones y antijudios. Seria el mejor regalo que el Senor me otorgara, ser espectador de doce ayatolah entrajados de negro , enjuiciando a todo Holywood, ver como cuelgan las cabezas de Stone, el feisimo /chen pen, la fonda, y una recua de celebres traidores que han considerado un honor saludar a la bestia cubana.
El pastor lo que debía hacer es donar esos coranes al pueblo de cuba que si los necesita, alla si le darán buen uso.
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