Quería dejar en alguna parte un poema en mi voz, previendo que los pocos herederos de mañana acaso sentirán curiosidad, cuando todo esto pase y parezca que las voces tienden a convertirse en Una. Aquí leo "El precio de las palabras", escrito en 2008.
2 comentarios:
cool!
Lees como espirituano sin ron. Mejor: como espirituano que sabe que va a llegar el ron. Ahora que no hay bibliotecarios, ¿sobre qué material llorarán las adolescentes del 2027? Buen poema. Cien puentos.
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